Utopías
I
Te busco en mis
visiones, desde ayer
Mi corazón equívoco el
pensarte, tan lejana
Aguarda tu retorno de
ayer
de tu evasión inesperada
en el segundo que parece
eterno
Estas en mi escenario
viejo descubriendo intimidad
entregada de pasión en
mi placer solitario
embriagada en mis brazos
sonriendo, jugando,
saltando
En un rincón de mi
aislamiento conseguido
evaporándote fugazmente del pecado
Dame un poco de amor en
el trayecto improvisado
en el paso que separa tu
instinto del mío
que es distante, por
presión, odio…
y
que recuerda siempre, la
aventura salvaje de los dos
Intenta darme el abrazo
de tu conciencia
para seguir viviendo
y me consolaré en cada
minuto que pasa
O niega todo para morir
más rápido
apagando la desesperante
angustia
II
Aconsejada acaso, tu
actitud indómita
hace inaccesible tu selva
y me hace mas
deshabitado
Piensa, piensa…
Algunos me miran, se
ríen…, entiendo
Busco respuestas,
indicios que me hagan sonreír
y encuentro un gutural
insulto a mi alma
de mi conciencia
Una aceptación a mi
dolor en el examen diario
a mi desesperación del día que viene,
en la búsqueda
a mi ansiedad de hoy, en el encuentro
con la nada
sin esperanzas veo el sendero, en mi
silencio
II
Hoy que el recuerdo me lleva al mañana
nuevamente
y convierte la quimera en escenario ajeno
Tu distancia
arrogante, fragmenta los caminos
trayendo el malestar, me duele el alma
mis ojos lubrican el dolor
y
mojan
mi rostro tembloroso
agrietado por la espera
Mi palabra guardada para
ti
se la lleva el viento de
tu sordera inventada
de tu respuesta muda,
que punza como arpón
mis esperanzas perpetuas
Hoy
quiero amar y tú no estas
No hay humanidad en los tuyos
en tu cuerpo
en tu espacio
No hay un sí,
a este fuego ambicioso
de crepúsculos perpetuos
No hay…
Te busco en la estación que viene del mañana
acompañado de mí lágrima amiga
de la ilusión de verte detenida
Esperando lo que has dejado ayer
si crees que importo todavía
Quiero imaginarte en toda mi ilusión
y te veo partir en bote a la otra orilla
de ese río de odio impropio, que divide el
mío
Aceptando el tren del rencor regalado
para seguir el viaje
que impide nuestro amor
de sempiternas lunas
IV
Silencio absoluto es el fragmento de aliento
al despertar
Tengo en mi desierto, casi perpetuo
jirones de infecundo respiro
que subsisten en este cuerpo debilitado
por la pena
Por el desprecio tuyo
Te pido un pan y recibo de ración la angustia
Tengo sed y bebo mi lágrima que recorre mi
tristeza
Miro el horizonte
y
veo tu silueta cada vez más lejos
Tengo ganas de avanzar y estoy inanimado
Ganas de vivir, pero la muerte me señala
Explicación Dios
a tanta angustia regalada
a tanta indiferencia
que insulta más que la
palabra